Afuera y adentro eran más que una pared. Afuera el frío y las calles vacías a ¾ recordaban un recién empezado mes con arcas que ya mostraban el fondo. Adentro, el calor y muchos otros adentros. Cada uno disfrutaba de su propio universo al ritmo de la misma música. Afuera se filtraba el bullicio de adentro, adentro escapábamos de ese afuera que nos acosó durante toda la semana para sumergirnos en los mares de reggae dub.
Los mencionamos tanto que casi le gastamos el nombre. Mad Professor pasó por Casa Babylon. Mares de fuego, lenguas de sal fue su música que hizo eco por más de 3 horas entre jardines colgantes de visuales que nos llevaban desde la estepa africana a una metrópoli y la conjunción de sentidos que se apostaban en el escenario evocaron a Hoffman varias veces.
Uno de los que componía mi dream team me indico que tenía las voces y las programaciones por separado, Arrascaeta enumera para el dominical “una mesa de teclados, programadores y tres micrófonos”. Lo técnico se lo dejo a los técnicos. (acá resúmenes)
La casa de la estrella amarilla se vio impregnada por entusiastas que empezaban a saborear la espera pero que en cuanto apareció en el escenario el visitante detuvo su baile y en la contemplación se perdió. Y yo me arriesgo (aunque voy a desmerecer a muchos)… fue uno de los mejores shows que vi en lo que va del año.
Los mencionamos tanto que casi le gastamos el nombre. Mad Professor pasó por Casa Babylon. Mares de fuego, lenguas de sal fue su música que hizo eco por más de 3 horas entre jardines colgantes de visuales que nos llevaban desde la estepa africana a una metrópoli y la conjunción de sentidos que se apostaban en el escenario evocaron a Hoffman varias veces.
Uno de los que componía mi dream team me indico que tenía las voces y las programaciones por separado, Arrascaeta enumera para el dominical “una mesa de teclados, programadores y tres micrófonos”. Lo técnico se lo dejo a los técnicos. (acá resúmenes)
La casa de la estrella amarilla se vio impregnada por entusiastas que empezaban a saborear la espera pero que en cuanto apareció en el escenario el visitante detuvo su baile y en la contemplación se perdió. Y yo me arriesgo (aunque voy a desmerecer a muchos)… fue uno de los mejores shows que vi en lo que va del año.
detalle: los lentes. Hace-lo-que-quieras. Un maestro
